Mil gracias, bellotari
No creo que hayan sido las dudosas entrevistas a Lavandera y Trashorras, ni la creciente presión social en demanda de claridad sobre los atentados del 11M, ni siquiera la nueva actitud del principal partido de la oposición, las que han provocado los últimos (y desesperados) movimientos de los desbordados defensores de la versión oficial.
Abandonando la política del desprecio a través del silencio, el PRISOE aparenta estar contraatacando a los conspiranoicos digitales y los fachas irredentos, pero realmente están intentando detener la sangría de credibilidad dentro de sus propias filas.
La responsabilidad de este cambio de tercio bien podría correpsonder al "Ibarra Uncensored", ese artículo publicado en el "Diario Inane" fechas atrás que, bajo la apariencia de la crítica a Pedro J. Ramírez, imploraba que Rubalcaba se lanzara al ruedo a estoquear el morlaco de la investigación independiente, admitiendo la posibilidad de que El Mundo llevara razón, en cuyo caso sería inexorable el derrumbamiento del partido de los 100 años de honradez (y ni un minuto más).
El silencio ha saltado en pedazos, y la verdad se abre paso de una forma implacable. La aparición del antiguo Director General de la Policía denunciando la existencia de un informe policial que apunta a un atentado islamista por encargo de ETA, y que se ha destruído sin hacerlo llegar al juez, no es más que el principio de lo que se avecina.
Mucho me temo que la voz de los "peones negros" clamando en el desierto de la indiferencia general tenga que servir en breve no para movilizar a la ciudadanía sino para calmar las iras de las masas enfervorecidas y deseosas de venganza.
Esto empieza a dar pánico.
Tucco/Rolón



