martes, abril 18, 2006

Preparando las maletas

Me viene a la memoria en estos días la reacción del siempre polémico Fernando Sánchez Dragó cuando en 1993, en medio de todos los escándalos de corrupción y crimen de Estado, el PSOE ganó inesperadamente las elecciones generales. El escritor proclamó solemnemente su intención de no pisar jamás Andalucía, región que había sido clave en la consecución de aquella amarga prórroga de los estertores del felipismo.

La inclusión en el futuro nuevo Estatuto de Autonomía del término "realidad nacional" para nombrar a Andalucía nos devuelve de golpe a aquellos aciagos años, que en realidad nunca han pasado del todo.

¿Pero en qué mundo vivimos?. Andalucía, ¿realidad nacional, cuando su existencia a efectos legales se remonta a 1978?. Nunca en la historia había tenido virtualidad, ni siquiera como división administrativa. Tras la Reconquista, su actual (y más que discutible) territorio estaba dividido entre el reino de Andalucía (Córdoba, Sevilla, Cádiz y Huelva) y el de Granada (Almería, Jaén, Granada y Málaga). Y así hasta la creación de las provincias en 1833.

Ni siquiera durante la II República consiguieron dar carta de naturaleza a los delirios de "nuestro" Sabino Arana particular, el iluminado Blas Infante, para quien "los problemas de Andalucía nacen de tantos Pérez y tantos Rodríguez".

Para colmo, esta misma fue la causa de que durante la transición se perpetrara la primera gran violación de la Constitución, al modificar con efectos retroactivos el resultado del referéndum de iniciativa autonómica, que no había prosperado gracias a la provincia de Almería. Una nueva coincidencia con Cataluña: el resentimiento de unos enanos mentales convierte una derrota (28 de febrero de 1980) en la "Fiesta Nacional".

¿A dónde tendremos que irnos quienes no comulguemos con semejante disparate?. Me temo que fuera de España, porque lo que se avecina es la generalización de esta demencia, iniciada en Cataluña, al resto de Comunidades Autónomas.

2 Comments:

At 11:15 AM, Anonymous Anónimo said...

totalmente de acuerdo, menos mal q nos queda portugal.

un saludo
paco

 
At 2:00 PM, Blogger Clausius said...

A Munich por lo menos. Y es que a los que van a exprimir al máximo somos nosotros, la gente que trabaja en Andalucía. Con la independencia económica, de alguna parte habrá que sacar dinero para la compra de votos y demás. Yo creo que no estoy dispuesto a pasar por eso.

 

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