viernes, marzo 18, 2005

Chaves invierte en salud...en Marruecos

El Presidente de la Junta de Andalucía ha inaugurado en Marruecos un Centro de Salud en el que los contribuyentes andaluces aportan 215.000 Euros, sin que nadie les haya preguntado. Las obras se enmarcan en el denominado Programa de Desarrollo Transfronterizo (PDT), que contempla el desarrollo de proyectos hasta el año 2006, con una financiación conjunta de 48 millones de euros.

Desde aquí animo a los socialistas a ser coherentes con su teoría de la democracia consultiva, según la cual las decisiones de los gobiernos deberían tomarse en función de la opinión pública. Pregunten a los andaluces qué les parece que el dinero de sus impuestos se destine a obras sociales en Marruecos.

Curioso el caso de nuestro vecino del sur, al que Chaves acaba de proclamar como referente de la política exterior andaluza. Un país que incumple sistemáticamente sus acuerdos en materia de inmigración con España. Un país en el que se pisotean los derechos humanos más elementales. Un país que expulsó a nuestros pesqueros de sus aguas. Un país que reclama para sí las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, y hasta las Islas Canarias, y que ya demostró su afán expansionista con el incidente de la Isla Perejil. Un país que lleva treinta años vulnerando la legalidad internacional en el Sahara. Un país, finalmente, que permite que se pasee impunemente por Tetuán uno de los implicados en el 11-M, y a cuyos servicios secretos muchos implican en la autoría de la masacre.

Si Marruecos necesita centros de salud, que los pague Mohamed de sus repletos bolsillos. El “hermano menor” de nuestro Rey es el dueño de la mitad de las empresas que cotizan en la Bolsa de Casablanca. Dispone de varios palacios en todo el país, dotados de todos los lujos imaginables, permanentemente preparados por si al sultán le apetece visitarlos de improviso.

Señor Chaves, después de veinte años de poder no le vamos a descubrir nada nuevo, pero que sepa que el dinero que usted reparte generosamente por el Rif (vaya usted a saber en qué bolsillos o en qué chilabas acabará) se está detrayendo de las inversiones que tanta falta nos hacen en Andalucía. Y a los amantes de "lo público", pueden empezar a ver como factible la posibilidad de ser remitidos a las listas de espera de los hospitales “andaluces” de Xaouen, Nador o Rabat.

www.portalmeria.com
mario@portalmeria.com

jueves, marzo 17, 2005

"No hay pruebas, ni las habrá". ¿11-M=GAL?

Con esta frase siniestra el señor X trataba hace unos cuantos años de evadir responsabilidades sobre la trama del GAL, ante las evidencias cada vez claras de implicación del Gobierno socialista. Pero al final, las hubo. Y llevaron a la cárcel a su Ministro de Interior y al Secretario de Estado de Seguridad.

Con la impactante noticia de la estrecha relación entre el jefe de seguridad del PSOE de Asturias y Abdelkrim Benesmail, lugarteniente de Allakema Lamari, la investigación sobre el 11-M da un vuelco sorprendente que bien podría entroncar con los turbios años del terrorismo de Estado. Para más inri, ocurre el mismo día en que se entierra a la Comisión Parlamentaria que investigaba los atentados, con el único voto en contra del PP.

Confieso que, aun reconociendo la existencia de grandes incógnitas sobre la autoría real del 11-M, me resistía a aceptar complejas teorías conspiratorias. Para mí, fuera quien fuese el inspirador, el hecho cierto es que los terroristas se salieron con la suya, a tres días de unas elecciones, instalando en el Gobierno de un estado de la UE al partido que más convenía a sus intereses en ese momento.

Sin embargo, la aparición del primer socialista relacionado con la trama (según él mismo, se entrevistó en la cárcel en tres ocasiones con Benesmail por “razones humanitarias”, antes y después del 11-M) cambia las cosas. Quizás sea el momento de revisar los movimientos de Rafael Vera en las horas siguientes a la masacre, y sus visitas al coronel Galindo. De quienes en los años 90 empezaron robando para matar y acabaron matando para robar puede esperarse cualquier cosa, y ninguna buena.

Los hechos son tan graves que esta vez no parece que pueda imponerse la omertá, tal y como se hizo con la cinta de Cancienes. Gracias a ella quedó acreditado que desde antes del 11-S ya existía una trama (española) que buscaba fabricar bombas con móviles. ¿Podemos hablar ya de causalidades en lugar de casualidades? ¿Por qué la inmensa mayoría de los medios de comunicación silencian sistemáticamente todos y cada uno de los puntos oscuros del 11-M? ¿Dónde ha quedado el “queremos saber”? ¿Por qué el Gobierno no quiere que se investigue?

Mucho me temo que se avecinan tiempos duros para los españoles. Quisiera poder decir que para enfrentarnos a ellos disponemos como nación de la fortaleza necesaria, pero todo indica que no es así. Ante el horror, España ha optado por la política del avestruz.

http://coronelkurtz.blogspot.com/
mario@portalmeria.com

miércoles, marzo 16, 2005

Sartre: ejemplo perfecto de intelectual comprometido...contra la libertad

El artículo de El Mundo del pasado lunes sobre el inicio de la conmemoración en Francia de los 100 años del nacimiento de Sartre arroja mucha luz sobre la indigencia moral de buena parte de la izquierda europea.

También resulta altamente revelador de la táctica de hiperlegitimación del pensamiento “progresista”, elevando al santoral de la intelectualidad divina a personajes afines a la secta, a los cuales un análisis mínimamente objetivo arrojaría a las tinieblas de la historia.

Si nos detenemos a analizar el artículo, observamos que la manipulación opera en dos direcciones, diferentes pero complementarias. En primer lugar, se tergiversan datos que podrían desenmascarar al impostor. En el caso de Sartre, se insinúa (tampoco se atreven a más) que durante la ocupación de Francia se enfrentó a los nazis, lo cual se aleja bastante de la realidad. Bien es cierto que casi toda Francia pecó de colaboracionismo, por mucho que se empeñen en mitificar a la irrelevante “Resistance”.

Más grave aún resulta la práctica de trivialización de la barbarie. Sin tapujos, de forma abierta y natural se reconoce que Sartre comulgó entusiásticamente con el estalinismo, sin que esto salpique la imagen idílica del intelectual. Nada importan las purgas ni el GULAG, cuando se trata de un pensador “comprometido”. Tras romper con el PCUS, tal vez por parecerle demasiado blando, Sartre abraza el maoísmo de la sangrienta Revolución Cultural, y su “compromiso” no llega a tanto como para condenar a los khmeres rojos. Tampoco se ocultan en el artículo las simpatías del canalla hacia la Baader Meinhof y el terrorismo de extrema izquierda, pero tampoco en este caso parecen pecados suficientes para derrumbar el enésimo falso mito progresista.

Ahí radica lo siniestro. La izquierda no ve nada deshonroso en el totalitarismo cuando es de izquierdas, por muchos millones de muertos que lleve detrás. Ni siquiera se molesta en esconderlo. Casi se diría que se enorgullece de ello. Ayer Sartre, Alberti o Picasso. Hoy Saramago, Chomsky o Michael Moore. Y tanto ayer, como hoy, Haro Tecglen. Como diría el torero, a esto hemos llegado degenerando.

www.portalmeria.com
mario@portalmeria.com

viernes, marzo 11, 2005

Xenofobia preventiva

Cinco años después de los disturbios ocurridos en El Ejido en el año 2000, el estigma del racismo y la xenofobia sigue grabado a fuego para toda la sociedad almeriense. Casi todo se ha dicho y escrito ya sobre la génesis del conflicto y los acontecimientos que prendieron la mecha del polvorín, pero merece la pena pararse a analizar hasta qué punto la situación dista mucho de la imagen simplista que los medios de comunicación tratan de difundir.

A poco que profundicemos en el tema descubrimos que la tergiversación interesada y la manipulación deliberada no han dejado de ser los ejes sobre los que descansa la línea informativa de la mayoría de las redacciones respecto a la inmigración. Pocos temas como este se prestan a dar más excusas para que afloren el falso progresismo solidario y el más rancio sensacionalismo que caracterizan al periodismo actual.

Como botón de muestra, el reciente asesinato de un inmigrante marroquí en una calle de El Ejido fue inmediatamente tachado como presunto crimen racista. En un alarde de temeridad, todos los medios se hicieron eco de las incendiarias declaraciones de un dirigente del Sindicato de Obreros del Campo (S.O.C.), donde militaba la persona asesinada, en las que culpaba a toda la sociedad como responsable de la barbarie. Sin embargo cuando, días después, la Policía ha detenido a los culpables y vinculado el suceso con el tráfico de drogas, la noticia ha pasado prácticamente desapercibida.

Por el contrario, cuando se comete un crimen sobre la población autóctona, el tratamiento periodístico se arma de todas las cautelas posibles, escondiendo en muchas ocasiones el origen del presunto autor, especialmente si se trata de magrebíes. Esto es lo que se llama estigmatización asimétrica. Claro que, de qué nos extrañamos si la masacre del 11-M se ha echado sobre las espaldas de Aznar, justificando implícitamente la carnicería por el apoyo (verbal) de España a la Guerra de Irak, y olvidando en todo momento la nacionalidad de los terroristas.

Qué interesante hubiera podido resultar una entrevista con el antedicho sindicalista, en la que se le preguntara su opinión sobre las actividades presuntamente delictivas de su colega fallecido, o un reportaje con cámara oculta sobre las prácticas mafiosas de muchas ONG que se lucran con los inmigrantes. Más sencillo aún. En Canal Sur podrían grabar cualquier mañana al Consultorio de Las Norias o San Agustín cómo los inmigrantes no tienen ni siquiera que pedir número para ser atendidos, mientras a los españoles se les cita para otro día. También podrían ir al parque de Santa María del Águila o al de Balerma a comprobar cómo los grupos de ociosos jóvenes marroquíes intimidan a las pocas vecinas que se atreven a pasear con sus niños. Verdaderamente, Almería sí que acoge. Y decían que lo de la alianza de las civilizaciones era un camelo de ZP. Esto es armónica convivencia de razas y culturas, y lo demás es tontería.

Todo esto no hace más que incrementar el alejamiento entre la opinión pública real y la que pretenden transmitir ciertos partidos políticos y medios de comunicación. Aumentan el resentimiento y la sensación que tiene la gente de la calle, la que sufre directamente los inconvenientes de la inmigración marroquí, de no verse representada ni comprendida. El resultado es más presión para la olla, que a medio o largo plazo puede terminar estallando. ¿O quizás sea eso lo que pretendan?.

A buen seguro me tacharán de repugnante racista, pero el verdadero racismo es el que sutilmente se desprende de los demagogos izquierdistas, que proponen la multiculturalidad como mecanismo en virtud del cual ciertos colectivos tengan sus propias normas de convivencia. Esto es considerarlos no aptos para ser sujeto de los derechos que los demás disfrutamos y de las obligaciones a las que estamos sometidos.

www.portalmeria.com
mario@portalmeria.com

lunes, marzo 07, 2005

El altar de las ideas infalibles

La forma más extendida de justificar un fracaso, y la más cómoda, es achacarlo a la deficiente puesta en práctica de una presunta buena idea. El Estado del bienestar se agrieta a pasos agigantados, prisionero de sus propias contradicciones, pero la socialdemocracia se niega a asumirlo.

Ajeno a las alertas que se encienden por doquier, el pensamiento único navega aún en la fase de negación, persistiendo en la sacralización de “lo público” como la panacea que todo lo soluciona. Es la política del pavo real, que despliega orgullosamente sus vistosas plumas de la sanidad universal, educación pública y obligatoria y pensiones perpetuamente garantizadas. Y, además, gratis total.

Más que en la vieja Europa, diríase que vivimos en la eterna y feliz Arcadia. Por el contrario, los yanquis se perciben aquí como seres desdichados condenados al infierno de la insolidaridad, que juegan a la ruleta rusa de perder su trabajo, y no poder pagar el seguro médico, lo que irremisiblemente les arrastraría a la condición de vagabundos, y a morir como perros a las puertas de opulentos hospitales.

Sin embargo, cada vez resulta más evidente que el tinglado es insostenible. Las pensiones son inviables (el sistema no se diferencia mucho del timo de la pirámide), las listas de espera en la Sanidad se eternizan y el fracaso escolar alcanza cotas alarmantes. Y, lo que es peor, de gratis nada. Una monumental sangría a los bolsillos del contribuyente ofrecida como sacrificio al dios Estado.

En el mejor de los casos, algunos socialdemócratas reconocen la evidencia y coinciden con el diagnóstico. Discutiendo con un buen amigo sobre esta cuestión, el punto en el que empezaban a divergir nuestras posturas era en el de las soluciones, al alegar él que el problema no era “ lo público”, sino la mala gestión que se hacía del modelo. Abogaba por profesionalizar la Administración, criticando que esté politizada. Lo cierto es que la Administración, cualquiera de ellas, en cualquier país, no es que ESTÉ politizada, es que ES política, por definición. Salvando las distancias, el argumento me recuerda a la justificación del comunismo a pesar de los crímenes de Mao, Castro, Lenin, Stalin o Pol Pot, considerados estos como falsos comunistas, que no supieron llevar a la práctica la perfecta teoría marxista.

Se me antoja que este será el camino que seguirá el pensamiento de la izquierda cuando ya resulte injustificable ante su propia clientela el fracaso del estatalismo. Tras la fase de la negación, se acerca la del “retoque del sistema”. Mucho me temo que la medicina será aumentar aún más la dimensión del monstruo. Y más me temo aún que la siguiente fase no sea otra que la ruina, al estilo argentino. Cualquier cosa con tal de no reconocer que el Estado no es la solución, sino el problema.


www.portalmeria.com
mario@portalmeria.com

viernes, marzo 04, 2005

¡Qué fácil es fabricar un progre!...

Una reciente encuesta del BBVA señala que el 41% de los universitarios se declara de izquierdas, frente a solo un 9% que afirma ser de derechas. Aparte del sesgo que pudiera tener el sondeo, resulta evidente el viento vuelve a soplar a favor del binomio juventud-rojerío en España.

Parece que la LOGSE comienza a dar sus verdaderos frutos, aquellos para los que fue concebida y puesta en práctica. Anulada la comprensión lectora, desacreditada toda noción de orden y disciplina y proscrita la cultura del esfuerzo, la Educación Secundaria es una gran fábrica de ágrafos acomodados y caprichosos. Carne fresca para los eternos buitres de la mentira y la simplificación. Un poquito de demagogia antiglobalizadora por aquí, y una pizca de falso humanitarismo por allí, y los pichones a la cazuela.

...Y qué difícil que se vuelva razonable...

Superada esta cada vez más larga “edad del pavo”, la dureza de la vida y la evidencia de la realidad no consiguen hacer mella en los fieles adeptos de la secta progresista.

En los sectores menos dinámicos de la sociedad, el clientelismo es un poderoso cemento que eleva el socialismo a la categoría de régimen (Andalucía, Extremadura...) Y ello pese a la evidencia empírica de que estas zonas no son socialistas por ser pobres, sino que son pobres por ser socialistas.

En otros casos, el aglutinante de la izquierda es la cálida sensación de pertenencia a un grupo. Una identidad común huérfana de fuentes teóricas tras la caída del Muro de Berlín y el aún más aparatoso resquebrajamiento del Estado del Bienestar en la vieja Europa, pero sólidamente construida alrededor del odio al liberalismo y al capitalismo.

...Y, sin embargo, se mueven...

Pero no todo está perdido. Ni mucho menos. Tarde o temprano afloran las grandes contradicciones y la endeblez de los planteamientos intervencionistas, lo que unido a su fracaso práctico provoca que más tarde o más temprano germine en muchos izquierdistas sinceramente bienintencionados la semilla de la duda.

Entonces se produce el milagro. Y sucede a menudo. Hay camino de ida de la izquierda al liberalismo, pero no a la inversa. Quien tiene la valentía de salir del redil, apostando por la limitación del poder, de todo poder, y por la libertad individual es muy difícil, por no decir imposible, que vuelva a caer en las zarpas de la secta. Doy testimonio de ello.

La tarea es lenta y difícil, pero todos tenemos nuestra pequeña gran misión de combatir en nuestro día a día los falsos mitos del pensamiento único con valor y, sobre todo, con argumentos.

Mario López
www.portalmeria.com